
Sholes continuó trabajando en nuevos desarrollos para la máquina de escribir durante la década de los sesenta, entre los logros obtenidos se encuentran el teclado QWERTY en 1873 y el desarrollo del mecanismo que traslada el golpe al tipo que ha de imprimirse, inspirado en el funcionamiento de las teclas del piano. También desarrolló el rodillo sobre el que se sitúa el papel, un contrapeso para que el rodillo y el papel se fueran desplazando, la palanca, para cambiar la línea.
Seguimos usando el mismo diseño que creó Christopher Sholes hace más de 130 años. Su esquema innovador aceleró el proceso de escritura, cambiando para siempre nuestra forma de hacer las cosas. Conoce más sobre este genio que un mundo tan cambiante logró trascender hasta nuestros días.